Su situación estratégica, en el extremo oriental de los Pirineos, le ha permitido acoger una de las estaciones de esquí más importantes del Pirineu de Girona:
Vallter 2000.
La villa principal es
Camprodon, municipio de trazado eminentemente medieval, que destaca por su iglesia parroquial dedicada a
Santa María y por su pintoresco puente con un arco central y dos arcadas laterales, que data del siglo XII. Sus sombríos callejones y sus edificios de piedra son un punto de visita obligada para conocer el origen medieval de la mayoría de los edificios del Pirineu de Girona.

La belleza paisajística del Valle de Camprodon.
De camino a Camprodon vale la pena acercarse a
Sant Pau de Segúries, por donde discurre la
vía romana del Capsacosta, una ramificación de la Vía Augusta que unía Cádiz con Roma. En el mismo valle destacan también los municipios de
Llanars y
Vilallonga de Ter, en el trayecto de Camprodon a Setcases. El paisaje que los rodea invita al visitante a hacer excursiones por la zona. En Llanars cabe destacar la iglesia de
Sant Esteve, que data del siglo XII, un bello ejemplar románico con portalada. Otro de los rincones más interesantes del valle de Camprodon es el municipio de
Molló, en el que, además del espectacular paisaje que lo rodea, destacan sus edificios de piedra, típicamente pirenaicos, y la iglesia parroquial de
Santa Cecília de Molló, que data del siglo XII.