Aproximación:
Comienza la ruta en el Balneari Vichy Catalán, la construcción modernista más importante del municipio. Sus extensos jardines clásicos, visibles desde la Avenida Doctor Furest, enmarcan una imponente fachada neomozárabe.
Inicio:
Camina en dirección al núcleo urbano hasta llegar a un semáforo. Cruza la carretera y verás que la misma avenida entra en el pueblo. A la izquierda de la calle encontrarás tres casas que tienes que ver: la Torre de les Punxes, la Torre dels Ocells y la Casa del Poeta Francesc Matheu.
Seguimiento de la ruta:
Unos metros más adelante hay la plaza de Sant Esteve. El primer edificio a mano derecha es la Casa Pla i Deniel, hoy propiedad de una comunidad de monjes.
Al otro lado de la plaza hay el Balneario Prats. Este establecimiento termal, que en 1840 acogía los Baños de Prats, es también de estilo neoclásico, obra de Eusebi Bona, y se accede por una portalada en forma de arco apainelado. Sigue la calle Pla i Deniel, paralelo a la fachada del balneario. Llegarás justo delante del muro que cierra las Termas Romanas.
Gira a la derecha para voltear la isla de casa, donde hay parte la antigua muralla recuperada y la plaza de l’Aigua. Toma la calle Vall•llobrera y párate para beber en la Fuente de los Bullidors. El edificio que queda al lado es la Casa Estapé o Casa Rosa. En este edificio se mezclan la cerámica, los arcos modernistas, las barandillas de hierro forjado y el juego simétrico de aperturas. Camina siguiendo la fachada hasta el dispensario municipal, situado justo al lado. Contempla a mano izquierda las murallas y las torres del Castillo de Caldes (s.XII), la antigua fortificación del municipio.
Gira a la derecha hasta llegar a la plaza de la Ermita de Sant Grau, la primera iglesia parroquial del pueblo. Baja por las escaleras que hay al lado de la Glorieta de Sant Grau y acércate a ver las Termas Romanas. Vuelve hacia la plaza de Sant Esteve y toma la calle Prim. En la intersección con la calle de Santa Maria, delante la Iglesia de Sant Esteve, verás la Casa Quintana.
Pasa por delante de la iglesia siguiendo la calle Mestre Mas Ros hasta encontrar la calle Mossen Cinto Verdaguer, que detrás una pared de árboles frondosos esconde el edificio del Casino. Sigue esta calle hasta llegar a la rambla Recolons, uno de los parajes donde pasaban las horas los veraneantes. En este paseo hay un conjunto importante de casas ligadas al modernismo, como la Casa Mas i Ros, el Chalet de Antonio Mas, la Casa Motlló y la Colonia Rodríguez.
Camina hasta el final del paseo y verás que el espacio se alarga con la Rambla d’en Rufi. Aquí encontrarás dos torres espectaculares. A la derecha, la Vil•la Rosario (1914-1928) o Torre dels Alemanys, que su propietario Otto Streitberger hizo construir para calmar la nostalgia de su esposa Rosario con formas arabizando. A la izquierda, encima de una colina, la Torre de Can Sala, un palacete flanqueado por cuatro grandes torres y un impresionante jardín.
Vuelve a la Rambla Recolons y a la primera esquina gira a la izquierda, pasando por delante de la Casa del Bell-Estar hasta la plaza del Maestro Mas Ros. Toma la calle de las Mateues y en la primera esquina gira a la derecha por el paseo de Ronda hasta la calle de Sant Esteve, donde hay el Parque de la Font de la Vaca. De este espacio de ocio, con juegos infantiles y un pequeño laberinto de ciprés, queda la fuente que le da nombre y un pabellón recreativo. Esta colina se encuentra en el centro de La Granja, una urbanización que aun conserva torres modernistas e eclécticas.

La Villa Catalina.
Si sales del espacio por detrás del pabellón llegarás al
Paseo de la Granja. A mitad de la calle, detrás de unas rejas, podrás entrever la
Vil•la Catalina, y justo detrás de esta la
Torre dels Cavalls. Al final del paseo, hay otra torre, la actual rectoría, una muestra más de la rica arquitectura de la época.