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En Girona hay un patrimonio industrial notable con elementos como el edificio modernista de la antigua harinera Teixidor, que actualmente acoge la sede del diario El Punt, la calle de la Sèquia o el Museo del Cine.
En Salt encontramos el Museo del Agua que ilustra la importancia que tubo el agua para la actividad industrial. Des de aquí si queremos hacer senderismo podemos seguir la Ruta de la Arquitectura del Agua que enlaza con Bescanó y ver el fregadero de mujeres de Salt, la acequia Monar, la presa de la Pilastra, el paso de barca de Bescanó, dos centrales hidroeléctricas y el pozo de hielo de Vilanna.
Seguimos l’N-141 dirección Anglès y pasado el pueblo, subimos por la C-63 hacia Olot. Un poco antes de llegar podemos visitar, a les Preses, el Parque de Pedra Tosca, un paisaje formado por las erupciones volcánicas que tuvieron lugar hace 11.000 años. En este Parque se muestran las parcelas de conreo, los caminos y las cabañas de piedra seca que construyeron para sobrevivir en las duras condiciones de un territorio marcado por la actividad volcánica. A continuación, seguimos hasta Olot.
Olot tiene una larga tradición artística, es conocida por sus artesanos pesebristas y talleres de imagenería religiosa. Precisamente en uno de estos talleres, aun en activo, se ha creado el Museo de Santos. En Olot también es recomendable visitar el Museo Comarcal, el Museo de los Volcanes y el Museo Can Trincheria.
Cogemos l’N-260 hacia Castellfollit de la Roca, población situada en lo alto de un acantilado rocoso y en la cual hay un pequeño museo dedicado a los embutidos. A continuación pasamos por Besalú y después vamos hacia Figueres, donde podemos visitar el Museo de la Técnica del Empordá y el Museo del Juguete de Cataluña. Seguimos l’N-260 hasta el desvío de Peralada.
En el municipio de Perelada destaca por su importancia, dentro del Museo del Castillo de Perelada, el Museo del Vino, que exhibe diferentes objetos del siglo XIV relacionados con la cultura del vino. Peralada acoge asimismo el único Wine-Spa del Estado Español. Des de aquí podemos seguir un recorrido que nos llevará hacia las zonas vitivinícolas de la Costa Brava, pasando por pueblos como Vilajuïga, Garriguella, Empolla, Capmany y Cabanes.
Por la C-260 llegamos a Castelló d’Empúries. Aquí destacada el Ecomuseo Farinera y la Cúria-Prisión.
Por la Giv-6216 nos dirigimos a Torroella de Fluvià y después, por la C-31, a Torroella de Montgrí y Pals. Un poco antes, pero, la GI-651 nos lleva a Palausator, donde encontraremos un pequeño Museo Rural. En Pals todavía hay una pequeña zona de humedales dedicada al conreo de arroz. También se conserva un molino abierto al público en el cual se puede comprar arroz de producción local. A continuación seguimos hasta Palafrugell.
En Palafrugell, el Museo del Corcho da fe de la importancia que esta actividad tuvo en toda la zona y exhibe varios objetos relacionados con el trabajo de los taponeros. Sin salir del municipio también podemos visitar la Fundación Josep Pla, instalada en la casa natal de este escritor. Seguimos la C-66 hasta Palamós, uno de los puertos pesqueros más importantes del litoral catalán. Recomendamos organizarse la ruta para estar por la tarde y gozar así de la llegada de las barcas de pesca y del mercado de pescado que se instala en el puerto. También es recomendable visitar el Museo de la Pesca.

Ceramista.
Dejamos Palamós y cogemos la C-256 para dirigirnos a Calonge, donde seguimos por la carretera GI-660 hacia la Bisbal. La
Bisbal es una de los municipios ceramistas más destacados del Estado y posee numerosos talleres y tiendas por los cuales vale la pena pasear con calma. En una de las antiguas industrias de cerámica locales encontramos el
Terracotta Museo, donde, además de contemplar la arquitectura del edificio, podemos seguir todo el proceso de elaboración de la cerámica.
Por la GI-664, cruzando las Gavarras llegamos a Cassà de la Selva, localidad que en el pasado acogió numerosas fábricas de corcho. Aquí hay el Parc Art, un parque dedicado a las artes contemporáneas que, en un agradable paseo, nos permite contemplar más de 100 esculturas. Seguidamente cogemos la C-65 y llegamos a Quart, municipio de gran tradición alfarera con numerosas tiendas, artesanos y industriales del sector. Siguiendo por la N-II pasamos por el lado de Girona y llegamos a St. Julià de Ramis. A la derecha hay la población de Celrà; el ayuntamiento de este municipio tiene la sede en la antigua fábrica Pagans, que se puede visitar porqué también acoge un centro cultural. En la izquierda bajamos hacia Sarrià de Ter, una población muy atada aun a la industria papelera y volvemos a Girona.