Aproximación:
Comienza la ruta en Girona, una ciudad monumental con un rico patrimonio cultural, artístico y museístico. En el ámbito modernista cabe destacar la obra del arquitecto Rafael Masó, que concibió edificios de gran valor. Algunas de estas muestras son Casa Teixidor o Casa de la Punxa, la Farinera Teixidor, la Casa Batlle, la Casa Ensesa, la Casa Gispert Saüch o la Casa Masó.
Inicio:
Sigue el curso del río Ter por la N-141 hacia Bescanó. A pie de carretera hay la Central hidroeléctrica de los Conde de Berenguer, una construcción modernista proyectada en el año 1916 por Joan Roca y Pinet. Después dirígete hasta la población de Anglés para ver un edificio que también es exponente del mismo estilo: la Casa Cendra, reformada por Rafael Masó.
Seguimiento de la ruta:
En Anglès toma la GI-542, una carretera de gran belleza que cruza las Guilleries y se adentra en la comarca de la Selva. Llega hasta Sant Hilari Sacalm, municipio balneario y de veraneo con edificios notables, con el Balneario de la Font Picant y la Antigua cooperativa. A 7 quilómetros también encontrarás el Castillo de Villavecchia, obra de Enric Sagnier y Vallavecchia.
Continúa hasta l’Eix Transversal (C-25) y dirígete a Santa Coloma de Farners, también con un rico patrimonio balneario. Desde aquí toma la C-63 para ir a Sils y, pasado este pueblo, la N-II hasta encontrar el cruce de la GI-674 que te llevará a Caldes de Malavella.
De todas las localidades de la comarca de la Selva, Caldes de Malavella es la que conserva más patrimonio modernista. Entre los siglos XIX y XX se desarrollo una cultura termal muy importante. Esta oferta atrajo la burguesía catalana, que ahí construyó numerosas casa de veraneo que seguían el estilo imperante.
El resultado lo configuran una veintena de edificios como el Balneario Vichy Catalan, el Balneario Prats, la Casa de les Punxes, la Casa Rosa o Casa Estapé y la Casa Mas i Ros, entre otros.
Desde Caldes de Malavella vuelve a la N-II o toma la AP-7 y sube hasta Figueres, a unos 60 quilómetros.
La ciudad de Figueres presenta un buen número de atractivos culturales y museísticos que merecen una visita no centrada solo en el Museo Dalí, su pieza más valiosa. A finales del siglo XIX, la prosperidad de la ciudad hizo que algunas familias adineradas impulsasen la construcción de diversos edificios modernistas. Entre ellos destacan la Casa Puig Soler, la Casa Mas-Roger, la Casa Salleras y la Casa Roda, así como la Sala Edison, el primer cinema de la provincia de Girona; el Cine-Teatro El Jardí, el Casino Menestral y el antiguo matadero municipal. Entre los artífices de estas construcciones hay arquitectos como Josep Azemar, Josep Martí, Sebastià Pi, Josep Bori y Llorenç Ros.
Toma la N-260 hasta Besalú y después acércate a Olot.
Olot es la capital de una de las comarcas con más personalidad de la demarcación. Se encuentra en el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, un gran espacio protegido de belleza y valor natural notable que engloba 11 municipios, 26 reservas naturales y más de 40 volcanes.
Desde la ciudad destacan diversas construcciones modernistas y noucentistas como la Casa Solà-Morales, la Casa Gaietà-Vila y la Casa Gassiot. Aprovecha la visita para ver también edificios religiosos como la Iglesia de Sant Esteve, la de la Mare de Déu del Tura y los claustros renacentistas del Carme; y museos como el Comarcal de la Garrotxa, el Museu de los Volcanes y la Casa Trincheria, una casa de familia acomodada del siglo XVIII que actualmente se puede visitar.
Desde Olot toma la C-26 hasta llegar a la C-38, que va a Camprodon, y después toma la C-26 para llegar a Ripoll.
El desarrollo industrial de Ripoll y la aparición de Camprodon como destinación turística hicieron que el modernismo arraigara con fuerza en estas dos poblaciones.
En Camprodon algunas familias burguesas barcelonesas tenían casa, especialmente en el paseo de Maristany. Entre estas edificaciones destacan Can Oliveda, Can Torrent, el Casal, Can Winkle, Can Conde, Can Cabot, Can Mas de Xeixàs, Can Guasch y Can Maristany. El municipio también tiene un museo dedicado al músico Isaac Albéniz y es un punto de partida magnífico para hacer rutas por el valle.

Casa Bonada de Ripoll.
El municipio de
Ripoll, que crece alrededor del monasterio románico y el centro medieval, también tiene un buen número de edificios modernistas, como
Can Bonada, Sant Miquel de la Roqueta, Can Codina, la
Casa Dou y la
Casa Alòs.
Observaciones y recomendaciones:
Para disfrutar de todo lo que te ofrece esta ruta, plantéate hacerla en varias etapas. Reserva alojamiento en el camino y visita sin prisas los principales puntos de interés.