Oix y Beget

Afortunadamente, todavía quedan lugares como Oix y Beget. Parecen dos pueblos minúsculos desconectados del mundo en el que vivimos y, al mismo tiempo, conectados estrechamente con la naturaleza, el silencio, la historia y las tradiciones.

Oix y Beget destacan, sencillamente, por la calma de la alta montaña, por el paisaje de sus impresionantes riscos y grandes bosques de encinas y robles, y por las maravillas de arte románico que albergan.

En Oix, la iglesia de Sant Llorenç y los restos del antiguo castillo conservan su esencia, a pesar de los siglos transcurridos. En Beget, la iglesia de Sant Cristòfol es una reliquia del románico prepirenaico construida en el siglo x. En su interior, descubrirás la famosa talla en madera de La Majestad de Beget, una de las más bellas de todo el territorio catalán.

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